Ya llegó a los cines la adaptación de la obra de Gabriel García Márquez Del Amor y otros demonios, y pude ir a verla el viernes pasado. Lamentablemente no he tenido la oportunidad de leer esta obra, pero definitivamente después de verla, lo voy a hacer, ya que me entraron muchas ganas de entender un poco más afondo la temática que lo rodea, y todos los detalles que se omiten en las adaptaciones cinematográficas de los libros.
Esta historia en particular me encantó, su tema principal es el Amor Prohibido. Sus personajes principales Cayetano (interpretado por Pablo Derqui) y Sierva María (Eliza Triana) se enamoran el uno del otro pero debido a la situación en que se encuentran es imposible que ese amor se manifieste realmente. Él es un cura de 36 años, encargado de exorcizar a una joven de 13 años que fue mordida por un perro rabioso, lo cual le indica a la sociedad de la época que está endemoniada. A pesar de la diferencia de edad y del tabú del amor de un cura hacia una mujer, ellos sin darse cuenta, se enamoran y sienten la necesidad de estar juntos, a pesar de las graves consecuencias que esto les traerá a sus vidas.
Un tema muy interesante es el del poder y dominio de la Iglesia Católica. Durante esa época, sino me equivoco es en la colonia, existía un gran temor hacia la Iglesia, que era el máximo exponente de prestigio y perfección. Todo lo que no formaba parte de lo que la Iglesia estipulaba era considerado herejía, y se castigaba bruscamente; las costumbres de los negros e indios eran profanas y cualquier comportamiento extraño en las personas era símbolo de que estaban endemoniadas. Ahí era cuando la Iglesia tomaba el control y no salvaba el cuerpo sino el alma. Valiéndose de este principio es que se aprobaban prácticas inhumanas, como por ejemplo, el encerrar a una niña de 13 años en un calabozo de convento, amarrada y casi desnutrida, y dejarla ahí aunque ya era evidente que estaba sana y sin rastro de demonios ni nada extraño que le atormentaran su alma. Pero ahí seguirá porque la autoridad del obispo no se contradecía y punto.
En mi opinión personal, la película es una obra de arte visual. Todos los escenarios fueron cuidadosamente escogidos, cada toma expresa a la perfección el sentimiento que viven los personajes. Son demasiado hermosos los paisajes, todas las imágenes presentadas, hasta en los momentos de intimidad de los actores se denota un gran profesionalismo y expresan su amor a la facilidad, pero como un tipo de amor inocente, tierno, y verdadero. La historia es excelente, y aunque el ritmo de la película es un poco lento, entretiene y capta la atención de todos. Yo salí del cine queriendo ver un poco más, totalmente adentrada en la trama de la película. Esta producción superó mis expectativas y estoy conforme con el resultado final.
Haciendo alusión a mi última entrada acerca del cine tico, tengo que admitir que me siento muy orgullosa cuando presencié el excelente trabajo de la costarricense Hilda Hidalgo como directora de la película. Además el público nacional se ha mostrado muy atraído hacia este filme y por lo menos el día que lo estrenaron, las salas de cine estaban llenas con gente de todas las edades, apoyando el trabajo de esta directora. Espero que ella siga adelante creando más obras de esa calidad.
Los invito a todos a que vayan al cine a ver esta conmovedora película, se van a admirar de lo bien producida que está y se van a ilusionar con ese amor prohibido. Y a los que ya la vieron, ¿qué esperan para opinar?
Esta historia en particular me encantó, su tema principal es el Amor Prohibido. Sus personajes principales Cayetano (interpretado por Pablo Derqui) y Sierva María (Eliza Triana) se enamoran el uno del otro pero debido a la situación en que se encuentran es imposible que ese amor se manifieste realmente. Él es un cura de 36 años, encargado de exorcizar a una joven de 13 años que fue mordida por un perro rabioso, lo cual le indica a la sociedad de la época que está endemoniada. A pesar de la diferencia de edad y del tabú del amor de un cura hacia una mujer, ellos sin darse cuenta, se enamoran y sienten la necesidad de estar juntos, a pesar de las graves consecuencias que esto les traerá a sus vidas.
Un tema muy interesante es el del poder y dominio de la Iglesia Católica. Durante esa época, sino me equivoco es en la colonia, existía un gran temor hacia la Iglesia, que era el máximo exponente de prestigio y perfección. Todo lo que no formaba parte de lo que la Iglesia estipulaba era considerado herejía, y se castigaba bruscamente; las costumbres de los negros e indios eran profanas y cualquier comportamiento extraño en las personas era símbolo de que estaban endemoniadas. Ahí era cuando la Iglesia tomaba el control y no salvaba el cuerpo sino el alma. Valiéndose de este principio es que se aprobaban prácticas inhumanas, como por ejemplo, el encerrar a una niña de 13 años en un calabozo de convento, amarrada y casi desnutrida, y dejarla ahí aunque ya era evidente que estaba sana y sin rastro de demonios ni nada extraño que le atormentaran su alma. Pero ahí seguirá porque la autoridad del obispo no se contradecía y punto.
En mi opinión personal, la película es una obra de arte visual. Todos los escenarios fueron cuidadosamente escogidos, cada toma expresa a la perfección el sentimiento que viven los personajes. Son demasiado hermosos los paisajes, todas las imágenes presentadas, hasta en los momentos de intimidad de los actores se denota un gran profesionalismo y expresan su amor a la facilidad, pero como un tipo de amor inocente, tierno, y verdadero. La historia es excelente, y aunque el ritmo de la película es un poco lento, entretiene y capta la atención de todos. Yo salí del cine queriendo ver un poco más, totalmente adentrada en la trama de la película. Esta producción superó mis expectativas y estoy conforme con el resultado final.
Haciendo alusión a mi última entrada acerca del cine tico, tengo que admitir que me siento muy orgullosa cuando presencié el excelente trabajo de la costarricense Hilda Hidalgo como directora de la película. Además el público nacional se ha mostrado muy atraído hacia este filme y por lo menos el día que lo estrenaron, las salas de cine estaban llenas con gente de todas las edades, apoyando el trabajo de esta directora. Espero que ella siga adelante creando más obras de esa calidad.
Los invito a todos a que vayan al cine a ver esta conmovedora película, se van a admirar de lo bien producida que está y se van a ilusionar con ese amor prohibido. Y a los que ya la vieron, ¿qué esperan para opinar?

Me encantaría ir a ver esta película. Sin embargo no he leído el libro, algo que me gusta hacer antes de ir al cine, pero bueno probablemente haga una excepción esta vez.
ResponderEliminarLa historia se ve interesante, y la hace más interesante todavía ser dirigida por una costarricense, me gustaría ver qué tal el trabajo de la señora. :)